Mi Renuncia

pasos para olvidar a mi ex
En un momento de la vida, tal vez por miedo a la incertidumbre esperamos que un hecho misterioso concluya por nosotros algo que definitivamente está destinado a terminar. En algunos casos como el de Mariana se trata de esa relación amorosa que ya no tiene vida, pero que sigue dejando dolorosas huellas. En mi caso, en particular  y paralelo a su historia; era mi trabajo, que hasta el momento me había generado ese confort económico, que me ataba a una “vida” monótona y aburrida donde mi mayor reto era correr velozmente en tacones para ratificar que está vez, me iba a salvar de un memorando si lograba llegar a las 7:30 AM, como todos mis compañeros.

 

Pasar de estar feliz en tu trabajo a sentir que definitivamente no encajas y no es lo que realmente quieres, se limita a un antes y un después de un memorando, donde en lugar de reconocer tus logros e incentivarte a ser mejor; te dicen en pocas palabras: “te rebajaremos el sueldo y te pondremos nuevas responsabilidades” Pd: ¡¡recuerda el horario de entrada a la empresa, pero olvida el de salida!! Besitos… con cariño tu jefe. Bueno, desde ahí comenzó mi calvario, fue como quitarte una venda de los ojos y ver la realidad como era, tú eres uno más, un simple número en la nómina, que durará lo que el jefe y su dictadura considere necesario.

Mi trabajo un novio feo e ingrato

renuncia a amores mediocres

Por casualidad de la vida me encontré con Mariana, ella estaba saliendo y yo entrando a la misma entidad bancaria, a simple vista parecía que la estaba pasando muy mal, estaba ojerosa, triste, sus ojos estaban apagados; era como si alguien le hubiera arrebatado su alma. Lo único que se me ocurrió preguntarle, con mi poco tacto fue: ¿Mariana estas bien, pareces un “ente”? (¿pueden creerlo?) Ella sonrió y me dijo: -estoy mal, necesito que hablemos-.

 

En cuanto terminé de hacer mi diligencia nos reunimos. Ella lloró y me contó lo que estaba pasando, su pareja no la trataba bien, la dejaba plantada por sus amigos, no le dedicaba tiempo, no estaba pendiente y no valoraba lo entregada y buena novia que había sido durante los años que llevaban de relación. Yo la miraba y no podía creer como una mujer tan hermosa, inteligente, juiciosa, dedicada, responsable e íntegra; podía hacerse tanto daño en una relación que en lugar de aportarle “cosas buenas” la estaba matando en vida.

 

Entonces con determinación y seguridad le dije: -“Mariana eres una mujer maravillosa, tienes tantas cualidades y eres tan hermosa que cualquier hombre querría estar contigo; pero antes de buscar que tu pareja te valore, debes VALORARTE, debes amarte más de lo que puedes amarlo a él, porque solo cuando lo hagas, alguien te va a querer como lo mereces. Él no es un hombre malo, simplemente están en tiempos diferentes, debes decidir qué es lo que quieres, seguir en una relación que constantemente te hace daño o terminar y empezar un nuevo capítulo en tu vida”-.

 

Ese día, luego de escucharme decirle a Mariana la palabra “VALORARSE” decidí caminar hacia mi casa y mientras daba cada paso pensaba en cómo me sentía cada vez que madrugaba y en cómo me estaba sintiendo en el trabajo, en que veía cada vez que me miraba al espejo…

 

Y fue como una revelación, pude notar que tenía las mismas ojeras, que estaba triste, que me sentía perdida, que mis ojos no brillaban y peor aún, también era un “ENTE”. Un ente que caminaba todos los días hacia un “amor” que no valoraba mi esfuerzo y dedicación. Me sentí hipócrita, pero también me sentí libre, porque por fin sabía que era lo que tenía que hacer.

 

Decidí ponerle punto final a la relación que tenía con mi novio feo e ingrato: Mi Trabajo. Y el día que entregué mi carta de renuncia, volví a sentir que recuperaba la sonrisa, volví a sentirme tranquila y feliz, volví a recuperar mi alma.   Porque como dice Paulo Coelho: “Si buscas amor verdadero, renuncia a los amores mediocres que encuentres”.

carta de renuncia

Cerrar ciclos

Hay capítulos en la vida que duran mucho tiempo, otros que duran meses, lo importante es saber cuándo retirarse; yo pensaría que es cuando dejas de sentirte bien, cuando ya no sientes lo mismo, cuando te estás haciendo daño, cuando pierdes el brillo.
Así como en el amor todo tiene un ciclo y es nuestra responsabilidad estar atados a una conformidad basada en la inconformidad o salir en búsqueda de nuevos retos.

Valorarse

Esta es quizás una de las palabras más importantes que debemos recordar diariamente, porque cuándo aprendemos a valorarnos, nos amamos más como personas, amamos más nuestro cuerpo, nuestra manera de pensar, nuestra forma de ser y se dejan de lado los amores mediocres, las amistades desleales; se dejan de lado los malos jefes, los trabajos mal pagos y el conformismo.

Pd: En cuánto a Mariana aún sigue subida en una montaña rusa, unos días es muy feliz y se siente amada y otros días, su pareja olvida que tienen un compromiso.

editora Muy Femenino post

Facebook Comments

23 respuestas a Mi Renuncia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

¿Quieres recibir nuestros newsletter?