mujer feliz
Aprender a montar bicicleta, es una de esas experiencias de la vida que en educación sirven para explicar muchas cosas.
El proceso de la bicicleta cuenta con tres etapas muy interesantes de analizar: la primera etapa, la del inicio, es cuando empezamos a aprender, experimentar técnicas y tomar consejos, momento en el cual contamos con una gran dosis de “conciencia” de lo que estamos haciendo; todo el tiempo permanecemos pendientes, alertas de cada uno de nuestros movimientos, de nuestro cuerpo y de cada pensamiento; tanto así que no ocupamos nuestra mente en nada mas. Estamos alertas del equilibrio, de los obstáculos y los instrumentos de la bicicleta. Esta etapa, la primera, se llama “conciencia sin experiencia”.

Experiencia con conciencia

Después, cuando mejoramos nuestro proceso, estamos un poco más tranquilos; ya tenemos algo de experiencia y somos conscientes de lo que estamos haciendo, es decir concentrados, atendemos cada parte importante, lo disfrutamos por ser algo nuevo en nuestra vida y por tratarse de un logro. Es la etapa en donde menos accidentes tenemos. Somos responsables en cuerpo, mente y espíritu de nuestro actuar. Se denomina la etapa de la “Experiencia con conciencia”.

Al final y luego del tiempo, sabemos manejar de forma que lo hacemos incluso con una sola mano, pudiendo (al menos eso creemos) desarrollar otras actividades mientras lo hacemos, como mirar a otras partes, hablar por teléfono y ser, supuestamente, conscientes de todo lo que hacemos. Esta ultima etapa, la tercera, se llama “experiencia sin conciencia”.

Esta ultima, es lo que ahora se llama estar en “piloto automático”, es el estado mas peligroso de todos, en donde andamos como “zombis” , estado ahora recientemente fomentado por la tecnología, las distracciones, la hiper información y muchas cosas mas.

El modo ideal es el de la segunda etapa: “experiencia con conciencia”. En este, nos damos cuenta de todo lo que está pasando, disfrutamos, vivimos y sobre todo aprendemos. cada vez nos hacen creer que somos capaces de realizar cuatro cosas el tiempo lo cual no es cierto. Tres de esas cuatro las hacemos mal. Solamente una, la hacemos bien o al menos de manera consiente.

Por eso la experiencia con conciencia es el estado ideal de todos para vivir, para trabajar para crecer, aprender y poder avanzar para lograr nuestros objetivos.

 

Blogger emprendimiento conferencista Eduardo Salazar