divorcio

Dicen por ahí, que cuando una mujer se divorcia es porque lleva al menos dos años pensándolo. Yo creo que sí.

Divorcio

Y es que el asunto del divorcio es un tema bien complejo debido a varios aspectos:

El primero son los hijos. Si los tienes entonces te mueres del pesar dejarlos sin hogar. Solo el hecho de pensar que se van a separar de uno de los papás y van a vivir en hogares distintos, por lo que tendrás que compartir el tiempo de ellos con tu expareja se vuelve una pesadilla.

Segundo: el aspecto económico es de mucho peso, pues quizás te acostumbraste a no trabajar y no tienes ingresos, aunque actualmente muchas mujeres lo hacemos ya que es parte de nuestros logros y metas personales. Sin embargo, la carga económica se aumenta pues después de separarse, a los hijos deben mantenerlos ambos padres y las obligaciones de tu ex contigo desaparecen.

Otro tema es “el qué dirán”, pues lamentablemente aunque los tiempos han cambiado y el divorcio es parte de la cotidianidad (desafortunadamente), seguimos haciendo parte de una sociedad ortodoxa y costumbrista (por no decir machista), que no acepta las mujeres divorciadas.

Una persona con características normales no se casa pensando en que se va a separar algún día. Las mujeres luchamos por nuestros hogares permanentemente y hacemos hasta lo imposible por conservar nuestros matrimonios. El asunto es que la vida es muy corta para tener que vivirla tristemente acompañada de alguien con quien no eres feliz. Y no es porque tu felicidad dependa del otro, pero no se puede negar que sentirte acompañada y apoyada por alguien es muy importante. Indudablemente la pareja hace mucha falta.

En los años que llevo divorciada muchas mujeres me han contactado para que les ayude en sus crisis matrimoniales. Cuando las escucho me queda clarísimo que no deberían seguir casadas. Las unen a sus esposos, en gran parte la dependencia económica y la imagen ante la sociedad. Ellas mismas aceptan que olvidan las borracheras diarias de sus maridos cuando las llevan a pasear a Europa; o que se aguantan que su esposo tenga “otra”, pues por nada del mundo van a permitir que “la otra” se quede con los bienes del matrimonio. Muchos casos distintos en lo que las mujeres se hacen las bobas para no enfrentar la realidad del fracaso matrimonial. Créanme, las entiendo. Yo también me hice la boba algunos años.

Enfrentarse a la sociedad es de las cosas más duras y difíciles que hay, pero es precisamente por nuestros propios paradigmas que nos esclavizan y que debemos eliminar. En mi caso, sé que muchas personas veían en mí una amenaza para sus hogares. No fue fácil. Hoy tengo para decir que mis mejores amigas son casadas, tienen hermosas familias y excelentes esposos. Comparto con ellas permanentemente y se gozan mis historias.

Para divorciarse hay que ser muy valiente, pues independientemente de la razón por la que lo hagas, el techo de tu casa se derrumba y eso duele mucho. Cásate enamorada y con la convicción de que tu matrimonio va a ser duradero y el amor eterno. Ama intensamente a tu esposo y a tus hijos, respétalos y acéptalos como son.

Pero el día que decidas divorciarte, te aseguro que nada en el mundo te detendrá. Que no te queden dudas: la ayuda divina llegará, sanará tu corazón y los bienes materiales, Dios los proveerá.

blogger divorciada