Los hombres también sufren con el divorcio

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Hasta ahora todos mis post se han referido a lo que sentimos las mujeres al divorciarnos, pero he recibido varias sugerencias de amigos que me piden que escriba sobre lo que sienten los hombres cuando el matrimonio se acaba.

Divorcio

Y es que no es fácil tampoco para ellos porque normalmente son quienes deben abandonar su casa e instalarse en otro lugar. Adicionalmente, la economía se afecta, tanto para el uno como para el otro, pues a partir de la separación, a los hijos deben mantenerlos ambos padres. Entonces comienzan los gastos para sostener su nuevo hogar y también para sostener la casa de los niños.

Aunque no parezca, a los hombres también se les cae el techo de su hogar con una separación. Son muchos los cambios y ellos sufren tanto o más que nosotras las mujeres. Yo siempre les digo a mis amigas que no importa el motivo por el cual uno se divorcie, esto duele mucho.
Tengo amigos que me cuentan el sufrimiento al comenzar a vivir solos, pues en las noches ya no está la bulla de los niños jugando por ahí, en muchas ocasiones las cosas acaban tan mal que ni siquiera pueden ir a darles las buenas noches a la casa. Ya comienza la ex a encargarse de dormirlos, darles el desayuno, despacharlos al colegio y hacerle frente a las situaciones diarias y de la cotidianidad.

Los hombres deben empezar a organizar su vida solos, a entenderse con la nueva empleada, estar pendientes de la ropa y el mercado. La dinámica cambia. La verdad es que algunos de ellos no son capaces de vivir solos y por eso terminan regresando a casa de sus padres, en donde su mamá les hace todo.
Por esto es importante que se busquen otro tipo de actividades como ir al gimnasio, ya que el deporte estimula la secreción de dopaminas y endorfinas que suben el ánimo y el autoestima; adicionalmente el cuerpo se beneficia estética y fisiológicamente. Es bueno buscar a los amigos, salir, ir a cine, cenar y pues también beber porque no hay dudas de que un buen trago ayuda a calmar la tusa.

El otro motivo de estrés es cuadrar los horarios para ver los hijos. Hoy por hoy, los papás pelean por pasar más tiempo con ellos. La ley protege tanto al uno como al otro, pues en el fondo lo que le interesa es el bienestar del niño. Hay que ponerse de acuerdo para que esa separación sea lo menos traumática posible, puesto que los hijos van quedando en la mitad de la pelea.
Los tiempos han cambiado y uno ve papás entregados a sus hijos, no solo en el tiempo de los fines de semana. Tengo amigos que recogen a sus niños en el colegio y se los llevan a la casa para hacer tareas. También los llevan al médico, mercan con ellos, hacen deporte juntos, viajan muchísimo y les dedican una gran cantidad de tiempo. Yo conozco unos papás espectaculares.

Al igual que nosotras, ellos también tienen derecho a enamorarse otra vez, y créanme que también pasan por una serie de aventuras tratando de encontrar la pareja ideal y estable. Se arriesgan con las citas a ciegas, sienten cosquillas y mariposas en el estómago. Asisten a eventos sociales y toda clase de cosas con la esperanza de conocer una mujer especial.
Hay todavía muchas historias por contar en esta aventura de ser mamá o papá divorciado. En todo caso, quiero con este escrito darle un reconocimiento a todos los padres, quienes a pesar de estar de nuevo solteros, mantienen un contacto permanente con sus hijos y los aman profundamente.

Para Juan, Diego, Eduardo, Andrés y muchos otros “buenos papás”

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