Las 3 claves de la felicidad cuando eres introvertida

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Tómate un momento e imagina a la persona más feliz que conoces. ¿La tienes en mente? Bien, ahora piensa en cómo describirías la personalidad de esa persona.

Claves de la felicidad

¿Te vinieron a la mente adjetivos como extrovertida, enérgica o apasionada? Es muy probable que uno de los rasgos de personalidad que describiste esté relacionado con la extroversión o la tendencia de participar en el mundo y en las situaciones sociales.

Los estudios muestran que los extrovertidos también son más propensos a ser más felices. Entonces, ¿qué queda para todos aquellos que se describen como introvertidos? Primero, debes tener claro qué significa ser introvertido. Si bien los científicos no están completamente de acuerdo con la definición de extroversión, la mayoría de las veces, se asocia con características tales como la búsqueda de entusiasmo, gregarismo, dominio y ambición.

La introversión es la tendencia a estar más enfocado hacia adentro y menos motivado para la interacción social. Los introvertidos tienden a tener menos relaciones y pasan menos tiempo socializando que los extrovertidos.

Es absolutamente cierto que las relaciones saludables y significativas juegan un papel importante en nuestra felicidad, y que los extrovertidos pueden pasar más tiempo conectándose con los demás o pueden disfrutar más de ese tiempo.

Algunas investigaciones afirman que las diferencias inherentes entre los introvertidos y los extrovertidos, están relacionadas con el sistema de dopamina en el cerebro, lo que hace que las recompensas placenteras (incluida la interacción social) sean más importantes para los extrovertidos.

Esto sugiere que es más probable que los extrovertidos experimenten emociones positivas. A pesar del impulso reciente en contra de la marginación de los introvertidos, nuestra cultura suele alabar la exuberancia de los extrovertidos, por lo que muchos de nosotros asociamos extroversión con bienestar.

Mientras que los introvertidos, por lo general, reportan niveles más bajos de felicidad que los extrovertidos, esto no significa que los introvertidos no estén contentos. En última instancia, es importante tener en cuenta los beneficios de la felicidad de la conducta tanto introvertida como extrovertida, sin importar dónde caigas en el espectro.

Un tema constante en la investigación de la felicidad es que tus elecciones y conductas (que están bajo tu control y que pueden modificarse) tienen efectos significativos en tu bienestar, incluso si tu tendencia natural es tomar la dirección opuesta.

Aquí te van algunos consejos para mejorar tu felicidad si eres una persona introvertida:

Observa tu ser

Es importante tener en cuenta que la escala en la que se miden la introversión y la extroversión es solo eso: una escala.

Todos caemos en algún lugar a lo largo de estos dos extremos. Eso significa que las personas que son introvertidas fuertes o extrovertidas fuertes son raras.

Una gran parte de la población se encuentra más cerca del centro, lo que significa que hay momentos en los que prefieren socializar, pero en otras ocasiones, la calma y la soledad son lo más apropiado.

Dentro de cada uno de nosotros, reside una cierta tendencia a recargar nuestras baterías a través de la interacción social y la afiliación con otros, y otra tendencia a recargarnos por nuestra cuenta.

Sé honesta contigo mismo acerca de lo que necesitas en un momento dado y date el permiso para tenerlo. Cuando llames a un amigo para pasar el rato, establece una cita para el almuerzo.

Y cuando prefieras acurrucarte con un buen libro, hazlo y ya. Comprender cómo te afectan tus propias tendencias para recibir afecto es un aspecto importante en la gestión de tu propio bienestar.

Acepta tus fortalezas como persona introvertida

El comportamiento introvertido tiene un lado positivo que suele subestimarse. Los introvertidos tienden a ser mejores solucionadores de problemas, tienen un mejor desempeño académico, exhiben una regulación más fuerte de su comportamiento y es menos probable que tomen riesgos que puedan causarles daño.

La investigación muestra que los introvertidos pueden experimentar estos beneficios como resultado de tener más materia gris en su corteza prefrontal, el área en la parte frontal del cerebro que controla el pensamiento complejo y abstracto, la regulación de las emociones y la toma de decisiones.

Y en muchas perspectivas clásicas y teológicas sobre la felicidad, desde Aristóteles hasta Buda, pasar tiempo a solas y contemplar el significado y el propósito de nuestras vidas, es una necesidad.

Aprende a aceptar tus cualidades introvertidas únicas, y aprovecha la felicidad que te brindan, ya sea que estés enseñando algo nuevo, explorando la naturaleza en una caminata en solitario o cultivando tu lado creativo.

Asume el rol

Cuando vayas a socializar, actúa como si fueras una persona extrovertida. Esto no quiere decir que debas dejar de ser auténtica, de hecho, esto te ayudará a mostrar más tu ser real. Sé una introvertida extrovertida.

Aprovecha ese rico mundo interior tuyo y participa más en la conversación, comparte tu opinión, haz una broma y sé el centro de atención de vez en cuando. Si no estás socializando mucho, anímate a conectarte con los demás de la manera que funcione mejor para ti.

Aunque la timidez y la introversión tienen solo una leve correlación, si te asusta más comprometerte socialmente, tu timidez puede ser lo que te frena. La clave aquí es la confianza. Así que haz llamadas en vez de escribir, toma nota de tus logros, socializa más y verás que desarrollarás más confianza y te convertirás en tu mejor versión.

Escrito por: Edith Gómez
editora en Gananci, apasionada del marketing digital,
especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber
aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada
creativa al pequeño mundo en el que vivimos.
Twitter: @edigomben